Panamá se mantiene en un lugar destacado entre quienes consideran emigrar. El interés desde Estados Unidos, en particular, parece estar aumentando. Los medios informan actualmente sobre estadounidenses que abandonan su lugar de residencia habitual y se trasladan a Panamá. Al mismo tiempo, las cifras oficiales muestran que detrás de esta impresión hay algo más que historias individuales de emigración.
A esto se suma otro reconocimiento: en el actual Expat Insider 2026 de InterNations, Panamá se sitúa, ya por tercera vez consecutiva, en el primer puesto entre los países más populares para los expatriados.
Pero, ¿cuántos extranjeros viven realmente en Panamá? ¿Y es el país realmente tan atractivo como sugieren los rankings y las historias de emigración?
De Atlanta a Ciudad de Panamá
Un ejemplo actual lo aporta Business Insider. La revista informa sobre Chrysten Crockett, una estadounidense de 36 años que dejó Atlanta y actualmente vive en Ciudad de Panamá. Trabaja de forma independiente de la ubicación con su propia agencia de content marketing.
Crockett menciona, entre otros motivos para su mudanza, el costo de vida, el sentido de comunidad, la seguridad y el ambiente de vida. Resulta interesante su comparación de costos: por su apartamento en un edificio que, según ella misma indica, es de precio elevado en Ciudad de Panamá, paga alrededor de 2.050 dólares mensuales. Según su valoración, un apartamento comparable en Atlanta costaría considerablemente más.
Forbes también abordó el tema a finales de agosto e informó sobre el creciente interés por Panamá como lugar para vivir e invertir. Resulta especialmente llamativo que los estadounidenses ya son la tercera nacionalidad más numerosa entre los permisos de residencia aprobados en Panamá.
Un vistazo a las estadísticas oficiales confirma, al menos, ese orden de magnitud.
¿Cuántos estadounidenses viven realmente en Panamá?
Según el Censo 2023 de Panamá, 8.511 personas nacidas en Estados Unidos vivían en Panamá.
A modo de comparación:
| País de nacimiento | Residentes en Panamá |
|---|---|
| Estados Unidos | 8.511 |
| Canadá | 1.451 |
| Alemania | 801 |
| Suiza | 371 |
| Austria | 75 |
| Alemania, Austria y Suiza en conjunto | 1.247 |
En estas cifras es importante señalar una limitación: el censo distingue aquí por país de nacimiento, no por nacionalidad actual. Por ello, estas cifras no deben equipararse simplemente con el número de ciudadanos estadounidenses, alemanes o suizos que viven en Panamá.
Aun así, ofrecen una buena idea de las magnitudes en juego. Llama especialmente la atención lo grande que es ya el grupo estadounidense: según esta definición, en Panamá viven casi siete veces más personas nacidas en Estados Unidos que personas de Alemania, Austria y Suiza juntas.
La llegada de nuevos residentes parece haber aumentado
El censo resulta aún más interesante si se observa cuándo llegaron a Panamá las personas procedentes del extranjero.
Para las personas cuya residencia anterior estaba en Estados Unidos, se registraron las siguientes cifras según el período:
| Período de llegada | Residencia anterior: Estados Unidos |
|---|---|
| 2010–2014 | 1.637 |
| 2015–2019 | 2.242 |
| 2020–Censo 2023 | 3.005 |
El último período resulta especialmente llamativo porque es considerablemente más corto que los dos quinquenios anteriores.
También en el caso de Canadá y de los países de habla alemana se observa una evolución similar. Para Alemania, Austria y Suiza en conjunto, las cifras para los mismos períodos son las siguientes:
| Período de llegada | Residencia anterior: Alemania, Austria y Suiza en conjunto |
|---|---|
| 2010–2014 | 94 |
| 2015–2019 | 247 |
| 2020–Censo 2023 | 398 |
Tampoco conviene sobreinterpretar esta estadística. «Residencia anterior: Estados Unidos» no significa automáticamente nacionalidad estadounidense. Entre estas personas también puede haber, por ejemplo, panameños que regresaron desde Estados Unidos.
Sin embargo, las cifras indican que la llegada de personas desde Norteamérica, así como desde los países de habla alemana, ganó importancia en los años previos al censo.
Las cifras actuales de residencia también son llamativas
El censo data de 2023. Sin embargo, cifras más recientes del Servicio Nacional de Migración de Panamá muestran que el interés no ha disminuido.
En 2025 se aprobaron 3.128 permisos de residencia para estadounidenses. Con ello, Estados Unidos quedó en tercer lugar, detrás de Colombia y Venezuela.
Para alemanes se aprobaron 313 permisos de residencia, para suizos 111 y para austriacos 27. En conjunto, fueron 451 aprobaciones para personas de los tres países de habla alemana en un solo año:
| País | Permisos de residencia aprobados en 2025 |
|---|---|
| Estados Unidos | 3.128 |
| Alemania | 313 |
| Suiza | 111 |
| Austria | 27 |
| Alemania, Austria y Suiza en conjunto | 451 |
Estas cifras no pueden sumarse simplemente a la población registrada en el censo. Un permiso de residencia aprobado no significa necesariamente que una persona se haya trasladado de forma permanente y por primera vez a Panamá. La estadística sí muestra, en cambio, que Panamá sigue resultando interesante para un número considerable de solicitantes extranjeros.
Panamá, primer puesto por tercer año consecutivo
Esto concuerda con el resultado del actual Expat Insider 2026 de InterNations. Panamá alcanza allí el primer puesto por tercera vez consecutiva.
El país obtiene especialmente buenos resultados en ámbitos directamente relevantes para los expatriados. Panamá logra, entre otros, el puesto 1 en Personal Finance y Working Abroad, el puesto 2 en Ease of Settling In y Expat Essentials, y el puesto 6 en calidad de vida.
El 87 % de los expatriados encuestados en Panamá afirma estar satisfecho con su vida en el extranjero. El 90 % considera que sus ingresos familiares disponibles son suficientes para vivir con comodidad.
También en materia de vivienda los resultados son positivos. El 90 % considera fácil encontrar vivienda en Panamá, y el 73 % valora positivamente los costos de vivienda.
Esto no significa, sin embargo, que Panamá haya sido declarado objetivamente el «mejor país del mundo para emigrar». El Expat Insider es una encuesta internacional entre personas que ya viven en el extranjero. En buena medida, mide su percepción y satisfacción personal.
Que los encuestados también juzgan con sentido crítico lo muestra otro resultado: en infraestructura vial, Panamá ocupa el último lugar entre los países analizados.
Mi experiencia: Panamá no es un país barato
Por mi propia experiencia, puedo entender muchas de las valoraciones positivas sobre Panamá. Aun así, hay un punto que formularía de otra manera de lo que sugieren algunos relatos sobre la emigración:
Para mí, Panamá no es un país barato.
Quien quiera vivir en una buena zona de Ciudad de Panamá paga los precios correspondientes. Una buena atención médica privada cuesta dinero. En asuntos legales o administrativos puede ser conveniente, o incluso necesario, contratar a un abogado. Para cuestiones fiscales, en su caso, se recurre a un asesor. También hay que pagar por otros servicios que facilitan la vida.
Quien llega a Panamá con la idea de poder mantener un alto nivel de vida con muy poco dinero podría, por ello, llevarse una decepción.
Esto no significa, sin embargo, que considere Panamá caro en un sentido negativo. Para mí, la diferencia decisiva está en otro punto.
Aquí se puede comprar, hasta cierto punto, calidad de vida
Mi experiencia personal tras mudarme de Alemania a Panamá es la siguiente: en Panamá, con dinero se puede comprar una parte considerable de calidad de vida.
Puedo elegir una zona residencial en la que me sienta a gusto. Puedo recurrir a servicios privados. Si en asuntos legales o administrativos no avanzo por mi cuenta, puedo encargárselo a alguien. De este modo, muchas cosas pueden organizarse de forma pragmática.
Por supuesto, esto solo funciona si se cuenta con los medios financieros correspondientes.
Sin embargo, la diferencia decisiva para mí respecto a Alemania es esta: algunas cosas que allí afectaban mi calidad de vida personal apenas podía influir en ellas, ni siquiera con más dinero.
Por eso, actualmente considero que mi calidad de vida en Panamá es claramente superior a la que tenía antes en Alemania. Se trata expresamente de una valoración personal, y no de un juicio generalizable sobre ambos países.
Un estadounidense puede llegar a una conclusión completamente distinta. Quien compara Atlanta, Miami o Nueva York con Ciudad de Panamá parte de condiciones iniciales totalmente diferentes a las de alguien que viene de Alemania. Los costos de vivienda, la atención sanitaria, los impuestos, la seguridad social y el nivel de vida previo difieren considerablemente.
No todo es más fácil
También forma parte, para mí, de una imagen realista de la emigración a Panamá otra experiencia: la integración social y cultural es más difícil de lo que originalmente esperaba.
Las diferencias culturales entre Alemania y Panamá son considerables. Esto se nota no solo en el trato personal, sino también en la comunicación, las formas de trabajo y los procesos administrativos.
Muchas cosas funcionan de manera distinta a como se está acostumbrado en Alemania. Eso no significa automáticamente que sea mejor o peor. Pero requiere tiempo, paciencia y disposición a ajustar las propias expectativas.
Precisamente al principio es fácil cometer el error de aplicar criterios alemanes a Panamá. Con el tiempo, se comprende mejor que ciertas cosas aquí simplemente se organizan de otra manera y que la comunicación sigue, en parte, reglas distintas.
También por eso, una emigración exitosa no debería medirse únicamente por el clima, los precios inmobiliarios o los impuestos. Lo decisivo, en definitiva, es si uno logra adaptarse a la vida cotidiana y a la cultura del nuevo país.
¿Es Panamá realmente el mejor país para emigrar?
A esta pregunta, desde mi punto de vista, no existe una respuesta generalizable.
Las cifras actuales muestran, sin embargo, que el interés por Panamá es real. Miles de estadounidenses ya viven aquí, el número de permisos de residencia aprobados es considerable, y también desde Alemania, Austria y Suiza siguen llegando personas a Panamá.
Que Panamá gane, al mismo tiempo, el Expat Insider por tercera vez consecutiva encaja con esta evolución.
Personalmente, puedo entender por qué muchos emigrantes valoran positivamente el país. El clima, la naturaleza, la orientación internacional y las numerosas posibilidades de organizar la propia vida de manera individual contribuyen, en mi opinión, a una alta calidad de vida.
Pero Panamá no es un paraíso que resuelva automáticamente todos los problemas. Hay que adaptarse a diferencias culturales considerables, organizar muchas cosas por cuenta propia y, para un alto nivel de vida, desde mi punto de vista, se necesitan medios financieros suficientes.
Quizás precisamente ahí resida una de las particularidades de Panamá: no necesariamente el Estado organiza mucho por uno. Pero quien cuenta con los medios necesarios puede organizar su propia vida en un grado sorprendentemente alto.
Para mí, personalmente, este modelo funciona actualmente mejor que la vida que llevaba últimamente en Alemania. Para otra persona, el cálculo puede resultar completamente distinto.
Una mirada al futuro
Pese a toda mi satisfacción personal con mi vida en Panamá, para mí queda abierta todavía otra pregunta. Muchos expatriados que llegan a Panamá pertenecen a los sectores económicamente más acomodados. Compran o alquilan apartamentos en buenas zonas, utilizan servicios privados y pueden permitirse un nivel de vida que tiene poco que ver con el día a día de gran parte de la población panameña.
Estas diferencias no son nuevas y, por supuesto, tampoco son un fenómeno exclusivamente panameño. Aun así, un número creciente de extranjeros adinerados podría hacer que esas diferencias se vuelvan más visibles, por ejemplo en los precios inmobiliarios, en los alquileres o, en general, en la pregunta de quién puede seguir permitiéndose determinadas zonas y estilos de vida.
No puedo evaluar qué consecuencias sociales tendrá esto a largo plazo. Hasta ahora, vivo Panamá como un país sumamente pacífico. Al mismo tiempo, en los últimos tiempos percibo personalmente, de manera ocasional, cierta insatisfacción y frustración en sectores de la población local. Esto no es, en absoluto, una tendencia respaldada por estadísticas, sino simplemente mi impresión subjetiva a partir de la vida cotidiana. Quien conozca mi libro sabe que presto especial atención a este tipo de cambios en el clima social. Mi percepción puede ser acertada, pero también puede estar equivocada.
Precisamente por eso me parece interesante la evolución futura: ¿qué ocurre cuando cada vez más personas con un poder adquisitivo comparativamente alto llegan a Panamá, mientras una gran parte de la población local dispone de medios financieros mucho más limitados? ¿Se mantiene esto en gran medida libre de conflictos, se benefician ambas partes de esta evolución, o con el tiempo surgen tensiones sociales más fuertes?
A esto se suma una segunda incógnita, todavía mayor. El mundo económico y político cambia actualmente con rapidez. Una crisis sigue a la siguiente, y nadie sabe si de ahí surgirá en los próximos años una crisis económica mundial de mayor envergadura, o si posiblemente ya nos encontramos en el inicio de una evolución de ese tipo.
También por eso, para mí la pregunta más interesante ya no es solo si Panamá es hoy un buen país para emigrar. Lo decisivo será qué tan robusto resulta el país en condiciones externas más difíciles. ¿Cómo soportaría Panamá una crisis económica internacional grave? ¿Qué tan estables se mantendrían la economía, el mercado laboral, el mercado inmobiliario y el clima social? ¿Y cómo se desarrollaría Panamá, en comparación, frente a Alemania y Europa, Estados Unidos u otras regiones del mundo?
Hoy no tengo respuesta a eso. Pero quizás sea precisamente esa una de las preguntas más interesantes para los próximos años. Al fin y al cabo, emigrar no es solo una decisión sobre dónde a uno le gusta más vivir hoy. Es también una apuesta sobre dónde se quiere vivir dentro de cinco, diez o veinte años.
Fuentes e información adicional
INEC Panamá – Censo 2023 – datos de población y migración.
INEC Panamá – Censo 2023, Cuadro 5 – tabla del censo por país de nacimiento utilizada en este artículo.
INEC Panamá – Censo 2023, Cuadro 6 – tabla sobre residencia anterior y período de llegada utilizada en este artículo.
Servicio Nacional de Migración – Estadísticas – permisos de residencia aprobados por nacionalidad.
Servicio Nacional de Migración – Permisos de Residencia 2025 – cifras sobre permisos de residencia aprobados en 2025 utilizadas en este artículo.
InterNations – Expat Insider 2026: Panamá – ranking actual de expatriados.
Forbes – Now Is The Time To Move To, Or Invest In, Panama – 27 de agosto de 2026.
Business Insider – I booked a $200 flight to Panama on a whim, then decided to move there – historia personal de emigración de Chrysten Crockett.
Relevancia: Las cifras del Censo 2023 y de la estadística de Migración de 2025 muestran que la emigración desde Estados Unidos y los países de habla alemana hacia Panamá no es un fenómeno aislado, sino que también puede rastrearse en las estadísticas oficiales, aunque con importantes limitaciones metodológicas: el censo registra el país de nacimiento, no la nacionalidad actual, y los permisos de residencia aprobados no pueden sumarse sin más a la población censada. Para quienes consideran emigrar, también es relevante que, según la valoración personal del autor, una alta calidad de vida en Panamá requiere medios financieros suficientes, y que la integración social y cultural exige tiempo y disposición para adaptarse.